24. El amor que se fué.
Hay un momento en que te deja de importar. En qué ya no estás pendiente de cada paso que hace o si habrá pasado frío o ni siquiera te surge pensar en decir Buenos días. Los días pueden pasar felices sin esa persona que pensabas necesitabas hasta para respirar. Los eventos especiales, los días importantes dejan de serlo. Ya no escribís para darle buenos deseos en el día del padre, ni esperas que sean las 00:00 del día de su cumpleaños. Ves algo que le gustaría o lo haría feliz pero ya no lo compras, total ese regalo ( y ninguno de los anteriores) va a ser agradecido o valorado. Llega ese momento en que ya la tristeza se va, las ganas de verlo también. Y aparecen otras cosas, esas ganas de estar mirando tele en la cama tranquila o te das cuenta que ya su ausencia en tu cumpleaños no duele, que estás rodeada de gente hermosa, que te podes reír tanto que hasta te duele el cuerpo, que la música de amor ya no te duele y escuchas a Zepelin sin problemas. Llega ese momento en que y...