20. Lo más sincero de mí.
Cada noche la misma rutina, el último cuento adquirido de la bruja Winnie y su gato Wilbur. El favorito sin duda era el de la computadora nueva. Nos metíamos los 4 en las camas y yo empezaba a leer. Hacía voces distintas para todos los personajes y entre todos gritábamos: Abracadabra! Luego apagaba las luces y venía el momento más importante, cada uno tenía su canción. Maxi you are my sunshine, Lara el arrorro, Santi el muñeco chiquito. Me las hacían cantar varias veces, en especial Santi. Hasta teníamos una coreografía con todas nuestras manos cuando subía la nave. Algunas veces eran las versiones rock, otras en inglés, otras versión cordobesa. Odiaba trabajar de noche porque me perdía mí momento más especial. Hoy le cante sus canciones a mis hijos, ya tienen 17 y 11 y pensé que recordarán de mí en unos años? En la madre siempre enojada o cansada o será esa que cantaba y leía cuentos. Y se quedaba dormida toda doblada en una cuna esperando. Si, esperando que la despierten c...