17. Mí dolor más profundo

 Soy una persona muy habladora. Habla del clima, de las plantas de política, del trabajo, de películas, de series de lo que comí hoy, ayer. Me pasó hablando de.mil cosas. La mayoría de mis conocidos me piden que me calle. Que los aturdo. Soy experta en desviar los diálogos, en convencerte que lo que yo te digo es el.camino correcto, que tengo una escalera real cuando solo tengo un par de cuatros.

Siempre bien, sin manifestar ni grandes sentimientos, ni grandes dramas. Toda la vida sonriendo al mundo de extraños.

Hoy vengo a confesar mí dolor más grande. Me duele profundamente la falta de amor del padre de mis hijos hacia ellos. Y si ya se que todos dirán, el se los pierde. Pero es mentira. Todos perdemos. Mis hijos pierden. Las cicatrices de su Abandono no se van a ir con nada. El sarcasmo del menor hablando de su padre ausente no va a desaparecer. La sensación de ninguneo del mayor lo va a acompañar toda su vida. Y yo… siento un dolor fuerte todo el tiempo. Por qué no pudo amar a mis hijos? Porque no pudo ver lo maravillosos que son? Por qué no amó el fruto de tanto proyecto… de tantos planes…de tanta vida? Ahí siempre pierdo… imagino una vida con otro hombre, con otras elecciones en donde.no.se pierde un partido, un concierto..un acto. En donde el orgullo lo supera, en donde.nadie debería obligarlo a sentir amor. Imagino mí vida con otro hombre, con nombre y apellido. Pero no existe…en esta vida nos tocó otro juego de cartas. Yo españolas y el de póker. 

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