14. Un beso en la tempestad

 



Hay muchas situaciones que no sé distinguir si son amor, cariño o que. Lo admito, el manejo de mis emociones puede resultar mínimo, complicado. 

Esta es historia de un beso en la frente. Tal vez me dirán que eso no es amor, puede que sea cierto, pero se sintió así.

Durante más de seis meses estuve a cargo de una paciente, una bebé que sus padres abandonaron cuando vieron que la mano de venía difícil. La amé muchísimo, la cuide, arrope, le di de comer, la arrope. Le gustaba una canción de cuna cantada por Mollo. Todavía la tengo en mí lista de Spotify pero no puedo escucharla, la recuerdo y me lleno de tristeza. 

La vi cuando fue deteriorándose y si bien yo sabía que no tenía esperanza de vida, me negaba a creerlo.

Una semana mí compañero se hizo cargo, cuando ya estaba muy mal. Yo sabía que estaba mal y entonces hizo un paro, luego otro. En la puerta de ese Aislamiento yo esperaba respuestas, mí parte lógica me decía que no iba a salir, que era lo mejor, demasiado sufrimiento. Mí parte sentimental sabía que la muerte era inevitable y me rompí por dentro.

Me fui creo que para estar sola o tal vez para esconderme en una sala un poco más allá, tengo el recuerdo de estar llorando,no a mares. Esas lágrimas silenciosas que no podes ocultar,que caen solas. Y ahí en un momentito que el tenía, entre trabajar y todo, me agarró de la cara, me dio un beso en la frente y siguió.

Yo no sé qué fue. Pero fue muy cercano al amor. 

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