5- Aeroparque

 -       ¿Qué te pasa? ¿Estas llorando?- pregunto  mientras le sostenía la mano en el taxi que los conducía rápidamente a Aeroparque.

-       No – su voz sonaba entrecortada.

-       ¿Qué te pasa? Decime y dejemos de dar vueltas. Su tono estaba lleno de ternura. Ya sabia la respuesta, solo quería escucharla de ella.

-       No quiero volver. No quiero que esto jamás se termine. ¿podemos quedarnos a vivir acá? Donde nadie nos conoce. Sin culpas. Solo empezamos de cero.

-       Extrañarías a tus hijos y yo a los míos.

-       Si, lo se. Pero no quiero dejar de sentirme tan feliz y al mismo tiempo estoy tan triste.

-       Shhh, disfrutemos de estos últimos minutos.

Siguieron de la mano en silencio, las lágrimas caían suavemente. La luna se trasladaba al rio y la noche caía rápidamente. Esta noche ya no dormirían juntos. Y no lo volverían a hacer nunca más

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