4) Alemán
Me puse unos jeans elastizados verde oliva que me quedaban hermosos. Con 16 años cada parte del cuerpo estaba bien ubicada y firme. Una camisa cortita a cuadros que por algún motivo yo amaba, mis borcegos negros y una boina roja que había comprado ese invierno en La Pampa mientras visitaba a mí abuela.
Llevaba el pelo un poco más largo que el corte Carré, suelto, brillante. Los ojos apenas delineados de negro y nada más de maquillaje.
Entré segura al Göethe Institut, a hacer un curso gratuito de aproximación al alemán. A qué adolescente se le ocurre estudiar alemán, preguntó mí mamá. A mí. ¿A quien más?
Pregunté en la planta baja del edificio que ahora ocupa Siemmens, en qué piso era el curso. Estábamos en septiembre de 1996. Ahí, en ese momento, ingresó un chico, evidentemente más grande que yo, con un pelo rubio largo acompañado de dos amigos. Me impresionó su seguridad al andar, al moverse, al reírse. Justo llegó el ascensor y ahí me di cuenta que íbamos al mismo curso. Quien iba a pensar que cerraría ese encuentro en enero del 2019? Basta con decir, que fue para mí la historia más importante de mí vida. Y que esta es la primera de muchas notas que leerán basadas en él
Comentarios
Publicar un comentario