Papel de avion

 Rondaba el año 1999 y Sebastián estaba viviendo en Alemania. Tener internet en la casa era algo muy extraño ya que ocupaba la única línea telefónica que había. Quien iba a pensar que 25 años después tendríamos cada uno su línea en el bolsillo y el mail al que reviso cada hora y solo llegan propuestas de compras? En esa época iba a un cyber que estaba cerca de la casa de una amiga con la que estudiabamos el ingreso a medicina y encontraba una vez al mes un largo texto sobre su aventuras y experiencias allá, mail que reenviaba a muchas personas. Yo los sentia impersonales, pero bueno....algo es algo me conformaba. Me lo imaginaba en sus paseos o comiendo con la estudiante hindú que come con la mano todo, e inocencia mediante los guardaba en un diskette y los imprimía en casa. Un día recibí una postal y luego otra, su letra, su firma. Solo para mí. Así que fui a una librería y pedí papel para enviar cartas al extranjero. Me dieron todo un block. Escribi tres hojas de carta. Le escribí de medicina. De la casa nueva, de que lo deseaba. Y la mande. Cómo inocente niña de 19 años que no había experimentado nada aun espere. Por más de dos meses espere por una respuesta. Respuesta que llegó en febrero. En papel, con un sobre y unas fotos.

Ya explique en otro post lo que paso con las fotos, la carta está muy bien guardada y hoy en una caja que traje de la casa que abandone hace 9 años estaba todavía el block de hojas para avión.

 Que fácil era confesar amor cuando se tiene 19 años. Ahora creo que no podría, es tanto lo vivido que el amor parece una utopía. En dónde me acerco pero en vez de seguir caminando prefiero cuidarme e ir al lado contrario.

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