Entradas

Mostrando entradas de diciembre, 2023

10 lo difícil del amor

Lo difícil del amor es dejarlo ir. Dejar ir esa hermosa sensación de dopamina que te inunda cuando recibís un mensaje y sonreía detrás de un mensaje. Con el tiempo los mensajes son insuficientes o hasta molestos. Parece poco que todo se límite a un mensaje sin entonación ni ganas. Hoy no tengo ganas de escribir. Tuve un día terrible y estoy cansada. Si alguien realmente lee esto. Necesito unas palabras en donde sepa que todo va a estar bien que no estoy sola

9 - Una guitarra y un violin

  Sonaba una Chacarera en un festival,en la  tarde del verano del 2002. Era “ Déjame que vaya”, Javier la interpretaba y yo lloraba. Parecía que era para mí. Era yo la que deseaba irme, sabiendo que no importara qué pasará, Javier nunca me iba a amar de la forma en que yo lo hacía. Peor aún, daba vueltas una ex novia nunca olvidada. Yo sabía que ese día iba a decirle que era el final, que necesitaba irme antes de que fuera aún más dañino. Se lo dije unas horas más tarde. Me rogó por qué no. Que lo de la ex era imaginación mía. Que el era feliz conmigo. Músicos. Nada más por decir. Mí mayor error siempre fue no seguir mis propios instintos. Yo sé cuándo tengo que irme. Siempre lo supe, en cada una de las veces que amé, supe sin dudas que ya era el final. Terminó conmigo dos semanas después. Volvió con ella al mes. Tardé un año en superarlo.

8- las vueltas a nuestro mundo.

 Nuestro decimo aniversario de bodas hacía terrible calor, me desperté mojada en transpiración y de muy malhumor. Todo el día el humor fue terrible, hasta que llegó a casa. Decidimos armar la Pelopincho en el patio. No sé porque nos llevo tanto tiempo armarla.  Tal vez porque el patio estaba desnivelado. Ya eran las 22 y recién terminamos.  Nunca tuvimos un buen aniversario, o recién nacía nuestro hijo, o agarraba fiebre o estaba demasiada embarazada de la segunda, o estábamos peleados. Ese día estábamos exhaustos como para hacer algo. La.verdad no me interesaba. Me miró y me dijo, vamos a comer unas papas.fritas a un puesto callejero que no era de lujo, más bien algo menos de una fonda. Subimos a.los.chicos al auto y fuimos. Paramos y pedimos las papas con ketchup. Estabas grasosas, pero exquisitas. A la vuelta, los chicos se durmieron atrás. Pusimos música y empezamos a dar vueltas por la ciudad,a veces cantando, otras hablando. hablamos de cosas importantes como quien ...

7- un par de violinistas en una plaza

No solo estudiaba Comunicación y filosofía, Pablo se hacia el tiempo de estudiar, además, Frances y violín. De alguna manera el me recordaba a mi. Siempre haciendo mil cosas distintas. Si alguien me inspiró a querer tocar un violín fue el. Recuerdo que para mi cumpleaños mi mamá me quería comprar una campera y yo le pedí ese instrumento, esa opción me llevo a andar con la misma campera roja desgastada por un par de años mas, cuando veo fotos de la época siempre sonrío. No se si esto me habrá llevado a que mi hijo mayor practique el violín desde los  4 años. Esas cosas que uno hace con los hijos consciente o inconscientemente. Los músicos siempre tuvieron algo, ese encanto, esa adicción que me creaban. bastaba para que un chico me dijera que tocaba la guitarra para que activara un deseo en mi indescifrable, con el tiempo el deseo paso a ser una alarma. nada bueno podía salir de estar con un musico, excepto yo destrozada por mi propia estupidez. Pero Pablo, era filósofo, no solo musi...

6- 7/12

  He tenido muchas relaciones en mí vida. Algunas más largas otras efímeras, eso no significa que no me movilizaron. Solo que hay cosas que no están destinadas a durar más de eso.  Esta historia empezó un 7/12 y terminó el mismo día 6 años después. Larga, conflictiva,por momentos dolorosa,por momentos todo lo que necesitaba para sonreir.  Nunca definimos que era esta relación en donde los dos buscábamos refugio, yo buscaba refugio de mí misma, de mis pensamientos, de mis inseguridades. El de una vida que había elegido y que ya no terminaba de convencerlo. Con el tiempo aprendimos nuestras debilidades, él supo usarlas en contra mío, yo seguí a su lado porque lo amaba.  El final empezó un día como hoy, cuando finalmente me dijo que me amaba  Seis años esperando esas palabras y ya no le creí. Son solo palabras bonitas. Para mí el amor es tiempo y no quiso hacerselo para mí.  En fin, hoy es 7/12 y solo podía hablar de él.

5- Aeroparque

  -        ¿Qué te pasa? ¿Estas llorando?- pregunto  mientras le sostenía la mano en el taxi que los conducía rápidamente a Aeroparque. -        No – su voz sonaba entrecortada. -        ¿Qué te pasa? Decime y dejemos de dar vueltas. Su tono estaba lleno de ternura. Ya sabia la respuesta, solo quería escucharla de ella. -        No quiero volver. No quiero que esto jamás se termine. ¿podemos quedarnos a vivir acá? Donde nadie nos conoce. Sin culpas. Solo empezamos de cero. -        Extrañarías a tus hijos y yo a los míos. -        Si, lo se. Pero no quiero dejar de sentirme tan feliz y al mismo tiempo estoy tan triste. -        Shhh, disfrutemos de estos últimos minutos. Siguieron de la mano en silencio, las lágrimas caían suavemente. La luna se trasladaba ...

4) Alemán

  Me puse unos jeans elastizados verde oliva que me quedaban hermosos. Con 16 años cada parte del cuerpo estaba bien ubicada y firme. Una camisa cortita a cuadros que por algún motivo yo amaba, mis borcegos negros y una boina roja que había comprado ese invierno en La Pampa mientras visitaba a mí abuela. Llevaba el pelo un poco más largo que el corte Carré, suelto, brillante. Los ojos apenas delineados de negro y nada más de maquillaje.  Entré segura al Göethe Institut, a hacer un curso gratuito de aproximación al alemán. A qué adolescente se le ocurre estudiar alemán,  preguntó mí mamá. A mí. ¿A quien más? Pregunté en la planta baja del edificio que ahora ocupa Siemmens, en qué piso era el curso. Estábamos en  septiembre de 1996. Ahí, en ese momento, ingresó un chico, evidentemente más grande que yo, con un pelo rubio largo acompañado de dos amigos. Me impresionó su seguridad al andar, al moverse, al reírse. Justo llegó el ascensor y ahí me di cuenta que íbamos al m...

3. La teoría de las no sillas

  Recién conocía a Pablo y sin embargo todo me decía que era un nombre que no podría olvidar en toda mí vida. Unas horas de charla en la sede de ATE mientras esperaba a un chico que recién había visto por primera vez  en un congreso alternativo de comunicación. Y hablamos de Serrat, de su último trabajo. De cómo Pablo y yo éramos fanáticos. Y que nos gustaba la canción de Niño Silvestre ( lustrabotas y ratero ). Luego de eso nos fuimos con el chico con el que estaba que ya ni recuerdo su nombre al teatro griego a las 24 hs de arte. Y ahí lo volví a ver, bajando las escalinatas con un pantalón con tirantes y una polera blanca. Tenía una boina negra. Siempre pienso en la canción de Sabina “ te quedaba tan bien, esa boina calada al estilo del Che” Ahhh Pablo. Pregunté a todos por él en las siguientes semanas en los pasillos de la Escuelita de Comunicación Social. Nadie me podía asegurar cual Pablo era. Una tarde estaba enfrascada en una teoría de sociología, la teoría de las no s...

2- Amuleto

  Fui al jardín japonés. Me compre un amuleto. Hay que desear algo que pueda cumplirse. Yo te desee a vos. Ya me he vuelto tan mística que leo tu horóscopo para que en algún lado se diga que hacemos buena pareja. Escuche por ahí que le tenes que pedir tanto al universo que al final le termines ganando por cansancio. Mi deseo… mi anhelo, lo que pido en cada velita de cumpleaños, en cada estrella fugaz, en las pestañas que se caen, en los dientes de león que soplo, en los trenes que pasan, somos nosotros. Este es mi grito, Universo. Esta soy yo rogando porque me escuches.

1. Lluvia

Hay algo más melancólico que la tarde de un viernes que amenaza con una gran lluvia? Bueno… tal vez un domingo.  Es como que si ya te anticipara una pachorra para el fin de semana. Como si tenes o estuviera mandando la orden de relajar. De limpiar la cabeza de todos los pensamientos que te acosan en estos días. Siempre pensando en las dos opciones de un mismo tema. Debería haber dicho algo o seguir callada? Lo que dije estuvo bien? Es realmente lo que deseo o no? Supongo que para alguien que tiene toda.su vida clara y encaminada estas no son intrigas tan importantes. Pero para una que no se conforma ( y como quisiera a veces haber sido o ser de esas que se mantienen  quietas, casi imperceptibles al borde la calle!) Pero no. Soy de esas que están en un lado y piensa cómo sería estar en el otro. Que tal se sentirá el frio en Paris. Como quisiera estar en París o mejor en Praga. Pero no. Estoy acá, mirando por la ventana de mi habitacion, con mi vestido rojo que ya no tiene nada ...